Clases de Español para extranjeros en Buenos Aires, Notas_y_Artículos

Notas & Artículos de interés
 
18/08/08 - Publicado en Clarin.com

Harrods reabrió para bailar el tango

El mismo salón con pisos de cedro donde se alineaban los mostradores de la tienda de departamentos más lujosa de la Ciudad, ayer volvió a brillar. Fue en el 10° Festival de Tango de Buenos Aires, organizado por el Ministerio de Cultura porteño, que incluye a Harrods como una de sus sedes principales.

Abierta en 1914, Harrods era la única sucursal de la tienda londinense. La llamaban "el imperio de la elegancia", pero en los 90 fue languidenciendo, hasta su cierre en 1998. Hoy sus dueños son un misterio. Se habla de sociedades de inversión extranjeras, que rechazaron ofertas millonarias por la tienda. Ayer, parte de ella fue una pista de tango, para una clase abierta en la que 300 personas aprendieron los códigos básicos milongueros al ritmo de Troilo.

"Este lugar es un lujo. Me acuerdo de cuando venía a ver a los Reyes Magos", contó Roberto Cabrera (45), que entró para reencontrarse con sus recuerdos y terminó quedándose para ver al pianista Agustín Guerrero tocar piezas de Horacio Salgán. Más tarde estuvo la orquesta típica de Ramiro Gallo. Y el gran cierre del día fue con Amelita Baltar.

"Tres de cada diez espectadores, sobre todo de Latinoamérica y los Estados Unidos", contaron en el puesto de informes de Turismo. Los brasileños Tatiana y Fabiana Moureau, dos ingenieros de Belo Horizonte, afirmaron: "Es nuestro primer día en Buenos Aires y no conocemos nada de tango. Entramos porque nos atrajo la música y el show", contó ella. Otros aprovecharon para hacer shopping tanguero, desde souvenirs hasta ropa. Como los diseños de la alemana Bettina María, radicada aquí desde hace un año. "Me enamoré del tango hace diez años. Es muy dramático y como me gusta el diseño teatral, empecé a crear ropa para bailarlo", dijo mientras mostraba un suntuoso vestido negro de US$ 275. "Para los argentinos hay un 20% de rebaja", confió con un guiño.

 
 
27/07/08 - Publicado en Infobae.com

 

Buenos Aires fue elegida como la mejor ciudad de América Latina

 
La prestigiosa revista norteamericana Travel+Leisure la seleccionó por su amplia actividad cultural, la variada oferta gastronómica y la relación calidad-precio.
 
La ciudad de Buenos Aires resultó elegida como la mejor ciudad de Latinoamérica y una de las dos mejores del mundo a nivel turístico, por la revista norteamericana Travel+Leisure.

En este rubro son analizados aspectos tales como atractivos turísticos, actividad cultural, oferta gastronómica y comercial, relación calidad-precio, y perfil de sus habitantes.

El secretario de Turismo, Enrique Meyer, recibió en Nueva York el premio otorgado por Travel+Leisure, una publicación mensual líder en el mercado mundial de las revistas de viajes.

Durante la celebración, el funcionario destacó el crecimiento sostenido de la llegada de turistas de extranjeros al país y puntualizó que "en mayo, se registraron 177.666 arribos al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, lo que representa un incremento de 10 por ciento en relación al mismo mes del año pasado".

Para elaborar los rankings que Travel+Leisure publica, la revista también consulta a sus experimentados lectores sobre hoteles, hospedajes, cruceros, líneas aéreas internacionales y de cabotaje, empresas de alquiler de automóviles, operadores turísticos, spa e islas.

"Buenos Aires atrae visitantes con su ritmos de tango, su famosa vida de café sofisticada, algunos de los mejores bifes del mundo, y a una buena tarifa", reseñó la revista.

Debajo de Buenos Aires quedaron ubicadas las ciudades latinoamericanas de Cuzco (Perú), San Miguel de Allende (México), Río de Janeiro (Brasil) y Antigua (Guatemala). A nivel mundial, la capital argentina compartió el liderazgo con la tailandesa Bangkok.
 
 
17/07/08 - Publicado en Infobae.com

 

Buenos Aires ya tiene su Convention & Visitors Bureau

 

Más de 40 empresas y el Gobierno porteño firman en el marco de este
lanzamiento un acuerdo para aumentar la captación y participación de
la Ciudad de Buenos Aires en el mercado mundial de eventos

 

Se lanzó hoy el Buenos Aires Convention & Visitors Bureau en el Hotel Intercontinental. En el marco del encuentro, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; Hernán Lombardi, presidente del Ente de Turismo y ministro de Cultura; y el presidente del Bureau, Enrique Pichon Riviére; firmaron un acuerdo por el cual se comprometen a la realización de acciones vinculadas al desarrollo del turismo de eventos.

Se trata de una nueva entidad que tiene como objetivo posicionar a la Ciudad de Buenos Aires como uno de los principales destinos para la realización de eventos de Latinoamérica y colaborar con el desarrollo económico, social, turístico y cultural de la Ciudad.

"La Ciudad tiene un enorme potencial y una gran oportunidad y responsabilidad, porque a nivel turístico es la puerta de entrada al país. Me pone muy contento que comencemos a mancomunar esfuerzos en torno a la construcción de capital social, dejando de lado el individualismo y rompiendo con el prejuicio de que el mundo público y el privado deben ir por caminos separados", destacó Macri, en tanto hizo hincapié en el cuidado del espacio público.

Por su parte, Lombardi señaló la importancia de que la Ciudad cuente con un bureau de este tipo, que "hace a una inteligente división de roles en el campo del turismo". El presidente del Ente señaló asimismo que en lo que va de 2008, y en concordancia con un plan estratégico de posicionamiento, la Ciudad ya ha participado en 23 misiones de promoción internacional (15 de ellas en Europa y 8 en América). Y en lo que queda del año Buenos Aires estará en otros 27 eventos internacionales, en 18 mercados.

Constituyen el Bureau más de 40 empresas del rubro turístico, líneas aéreas, organizadoras de eventos y predios feriales, que tienen como objetivo el posicionamiento de la Ciudad como centro de negocios, reforzando los activos culturales, artísticos, deportivos y gastronómicos.

Asimismo, se conjugarán los conocimientos y capacidades de varias empresas turísticas y proveedoras de servicios de comunicación, marketing y organización de eventos, para desarrollar un conjunto de relaciones con organizaciones nacionales, municipales y otras entidades internacionales ligadas al sector que contribuyan a su sostenibilidad y a fortalecer su gravitación en el ámbito interno y externo.

Las acciones de captación y el entrecruzamiento y optimización de los calendarios de promoción internacional para el turismo de eventos así como la realización conjunta de estudios de impacto económico constituyen dos de los ejes sobre los cuales se trabajará en el plazo inmediato, en particular la implementación de la cuenta satélite para el producto turismo y negocios que la Ciudad desarrollará desde el observatorio económico del Ente de Turismo porteño.

Con la creación de este Bureau, Buenos Aires suma una herramienta de probada utilidad en el mundo, para promocionar la Ciudad como destino para que empresas y entidades públicas y privadas realicen diferentes encuentros y eventos en su territorio.

Así, se posicionará como receptora de reuniones y grandes eventos internacionales y fomentará la interacción de las empresas asociadas determinando parámetros de calidad y códigos de ética.

Junto a quienes encabezaron el acto estuvieron los miembros de la Comisión directiva del Burea: el vicepresidente Primero, Ruben Janowski (IRSA); el vicepresidente Segundo, Jorge Alberto Lukowski (Aeropuertos Argentina 2000); el secretario, Claudio Dowdall (La Rural); el prosecretario, Pablo Gorbarán (Indexport Mece Frankfurt); el tesorero, Diego Gutiérrez (Centro Costa Salguero), la protesorera, María Graziani (María Graziani y Asociados); y el director Ejecutivo, Carlos Arias.

Según cifras de ICCA (International Congress and Convention Association), América Latina capta el 8% del total de reuniones por continente ocupando el cuarto lugar en el ranking. Los tres primeros son Europa con el 57%, Asia con el 19% y América del Norte con el 11%. ( ver anexo )

En la clasificación por país, la Argentina se ubica en la posición número 36. Los tres países que encabezan el ranking mundial son, EE.UU, Alemania y España.

En cuanto al posicionamiento por ciudades, Buenos Aires se ubica en el puesto número 32. Las tres primeras posiciones del ranking mundial son encabezadas por las ciudades de Viena, Berlín y Singapur, las que desarrollan desde hace años su política de expansión para el segmento de los negocios a través de sus convention & visitors bureau
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14/07/08 - Publicado en Infobae.com

Los congresos en Buenos Aires atraen cada vez más turistas extranjeros

En el año último, el 45% de las 1.000 reuniones de especialistas realizadas en el país se efectuaron en Buenos Aires. Ese año creció un 10% la cantidad de visitantes. Gastaron u$s55,6 millones
La excusa de asistir a un congreso llama a los 53.000 extranjeros que visitan el país cada año. De los más de 1100 congresos que se realizaron en la Argentina en 2007, el 45% tuvo lugar en la ciudad de Buenos Aires.

A pesar de todos los inconvenientes económicos, políticos y sociales, el número de participantes extranjeros que provienen de 117 países aumentó un 10% con respecto al año último.

Los organizadores señalan que Buenos Aires es la principal elección de miles de extranjeros, sobre todo desde que los favorece el cambio y no es vista como un lugar inseguro por quienes vienen de otros países ya que la inseguridad para ellos está más relacionado con el terrorismo y las rebeliones étnicas.

En general, los visitantes que asistirán a algún congreso optan, por una estadía de cinco días. El año último invirtieron una media de u$s210 diarios en gastos turísticos lo que representa un aumento de un 20% con respecto al año anterior.

Los souvenirs, los libros y los artículos de cuero son las principales compras de los turistas foráneos y en cuanto a los paseos, eligen la visita a museos y a shows de tango según informa el diario La Nación.

En cambio, sí tienen problemas son quienes vienen a los congresos desde otras provincias debido a los cortes de rutas y los vuelos cancelados que les impiden llegar a Buenos Aires.

Dicha baja se sintió el año pasado, con una disminución de por lo menos el 2% de la participación de turistas del interior en congresos realizados en esta ciudad y según estiman, este año se sentirá aun más.

 

24/06/08 - Publicado en Infobae.com


 

La ciudad de Buenos Aires es el destino más romántico

 

Un reconocido portal de internet realizó una encuesta entre sus usuarios para determinar el mejor lugar al cual viajar en pareja. Eligieron a la capital de la Argentina como el destino ideal para estar de a dos. Los motivos para seleccionarla

Buenos Aires es uno de los destinos turísticos "más románticos" para viajar con su esposo, esposa, novio y cantidad de etcéteras como sinónimos tenga la palabra pareja, comenta uno de los portales en internet más populares y visitados de todo el mundo.
 
La capital argentina fue elegida como el primero de cinco destinos para realizar un viaje de a dos, seguida de las playas de Bora Bora, Dubrovnik (Croacia), la bahía vietnamita de Halong y la isla caribeña de Nevis.
 
El portal de internet señala que la urbe porteña es el "lugar de nacimiento del increíblemente sexy baile del tango".

"Como señala el viejo dicho - sostiene el artículo del portal - se necesitan dos para bailar el tango y no hay mejor sitio para practicar sus pasos con su pareja que Buenos Aires".
 
A su vez, comenta que mirar a los expertos bailarines de tango dar vueltas alrededor de la pista en alguna de las milongas porteñas es algo "caliente" y describe a las "mujeres vestidas con medias de red, tacos altos y faldas con tajo, mientras los varones lucen trajes de confección y corbata".
 
"Pero salir a la pista de baile con tu amor puede poner la temperatura todavía más alto", arriesga la nota, que está conectada con el website de una agencia de turismo estadounidense.
 
El portal aconseja a los viajeros visitar sitios tangueros como el "Bar Sur" y el "Torcuato Tasso", que ofrecen clases de tango para principiantes.
 
El artículo, publicado por Yahoo junto a una empresa de turismo, destaca además las ventajas cambiarias, pues "con el peso tan bajo" la ciudad de Buenos Aires, "que solía rivalizar a Manhattan en términos de precios, actualmente es extremadamente accesible".

 

19/06/08 - Publicado en Página12.com


Un aeropuerto que se multiplica por dos

En cuatro años, el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tendrá capacidad para operar con el doble de pasajeros de lo que lo hace en la actualidad. Esa será una de las consecuencias del plan para construir una nueva terminal, anunciado ayer por Aeropuertos Argentina 2000, con una inversión de 400 millones de dólares. Las obras se iniciarán apenas en unas semanas. El proyecto, denominado “Nuevo Ezeiza”, contempla la construcción de una nueva terminal para vuelos internacionales, mientras que la actual será destinada a conexiones con vuelos de cabotaje. También está previsto un trazado ferroviario para unir esa terminal con el Aeroparque Jorge Newbery.

“Ambicionamos que esta obra en su primera etapa –a concluir en el 2010– sea icono de la Argentina del Bicentenario, símbolo de crecimiento de nuestra nación y convierta esta terminal aérea en una de las más modernas, eficientes y seguras del mundo”, expresó el presidente de AA 2000, Ernesto Gutiérrez.

Según voceros de la empresa, la ampliación del aeropuerto internacional obedece a un plan para adecuarlo a la demanda creciente en materia turística que hoy tiene la Argentina. “El país ha ingresado en el cordón mundial del turismo y ya no va a salir de ahí”, destacó Julio Scaramella, vocero de la compañía. Hoy, por Ezeiza transitan unos 7 millones de turistas anuales y se estima que para 2012, cuando las obras estén finalizadas, esa cantidad podría subir al doble.

Gutiérrez informó que la inversión a realizar “está calzada financieramente y estamos a punto de emitir una Obligación Negociable (ON) con el J&P Morgan y el Citibank, a nivel internacional, y el Banco Macro en el plano local”.

El proyecto contempla la edificación de 140.000 metros cuadrados de superficie para la nueva estación. Los tres viejos edificios, prometen, serán conservados, porque son considerados patrimonio histórico, aunque se les harán mejoras. En la parte operativa, el Aeropuerto tendrá una nueva pista, más larga que la actual, una torre de control de 80 metros de altura, alejada unos 200 metros de la pista, y un nuevo estacionamiento para 4500 vehículos contra los 2000 actuales.

También se construirá la estación de servicios de extinción de incendios (SEI) y control de plataforma, se edificará una planta de distribución de energía y se reubicará el radar. El sistema vial se adaptará y ampliará según la nueva infraestructura y se construirán 19 puentes para comunicar a los pasajeros que transitan por las distintas puertas de embarque y un nuevo acceso a la aeroestación.

De acuerdo con el proyecto, el nuevo aeropuerto tendrá una estructura modular que permitirá, con menor costo, continuar ampliando esta terminal que se proyecta con 50 millones de pasajeros –contra los 8 millones de hoy– para 2060.

Según muestra la imagen que ilustra esta página, a la izquierda puede verse, con forma de medialuna, la nueva terminal internacional. Habrá 19 nuevas mangas de embarque, de las cuales tres serán aptas para los Airbus 380.

“Este aeropuerto tendrá un sistema de seguridad operativa que fue creado por nosotros, con las autoridades locales, y es de un grado de innovación que no existe en el mundo”, remarcó Gutiérrez.

Entre las innovaciones operativas mencionó que la actual Terminal A –destinada a embarque y arribos– pasará a atender el mercado doméstico y tendrá una conexión internacional-cabotaje, que por ejemplo permitirá subir en Córdoba y bajar en España sin tocar las valijas ni cambiar de aeropuerto. O viceversa. Gutiérrez explicó: “Habrá un sistema que combine internacional con cabotaje” y aseguró que en esto están de acuerdo con Aerolíneas y Lan, para que de todo lo que sea larga distancia se operen las combinaciones más desde Ezeiza que desde Aeroparque.

“Es cada vez mayor la cantidad de gente que viene desde el exterior para visitar las cataratas o El Calafate. Con este nuevo diseño evitamos que los pasajeros tengan que desplazarse hasta Aeroparque para tomar un vuelo interno”, dijo Scaramella.

Según Gutiérrez, esa oferta tendrá una ventaja económica, porque va a ser más barato operar en cabotaje desde Ezeiza que desde Aeroparque. Agregó que a esto se sumará la conexión ferroviaria del Aeropuerto de Ezeiza con la terminal Retiro, en la que ya están trabajando en dos proyectos con la empresa canadiense Bombardier y la argentina Metrovías.

Los empresarios se entusiasman proyectando que en 2010 la Argentina “podrá recibir 13 millones de pasajeros por año, de los que aproximadamente 10 millones provendrán del exterior, 500 mil serán pasajeros en tránsito y 2,5 millones, de vuelos de cabotaje”.

La finalización de los trabajos está prevista para 2012. Para ese entonces, habrá trabajado en la construcción del nuevo aeropuerto un promedio de 2000 operarios.

 

11/06/08 - Publicado en Página12.com


Con alma porteña

¿Cuántas veces los habitantes de una ciudad la descubrimos cuando hay que mostrarla a otros? ¿Cuántas veces nos sorprendemos cuando el extranjero más o menos recién desembarcado tiene expectativa por conocer lugares que vemos todos los días sin considerarlos merecedores de atención? El efecto, claro, no es exclusivo de Buenos Aires: pasa en todas las grandes ciudades, ya que al fin y al cabo estar de viaje significa tener un tiempo disponible para ejercitar la mirada atenta, un bien escaso cuando sube la marea de obligaciones cotidianas. Pero dado que hay viajeros apasionados que conocen barrios de Buenos Aires mejor que los porteños, la próxima vez no hay que dejarse pescar desprevenidos: bastará tener a mano alguna de estas propuestas. Es que algo tiene, al fin y al cabo, la Reina del Plata, que se puso de moda a pesar de estar a trasmano de medio mundo. Un algo que excede a las favorables cuestiones cambiarias para el turista extranjero y que crece a pesar de esos detalles que al porteño no contribuyen a alegrarle la vida diaria (empezando por las calles caóticas, esas que nos recuerdan muy borgeanamente que con Buenos Aires “no nos une el amor sino el espanto”).

LA BOCA El barrio que forjaron los genoveses es una de las primeras postales que evoca nuestra ciudad puertas afuera. Aunque tan buenos no fueran los aires, allá en los tiempos del río “de sueñera y de barro”. Para Borges, La Boca era el lugar donde se habían “fraguado embelecos” sobre la fundación mítica de Buenos Aires, que él reivindicaba para Palermo, su barrio. Decía, en cambio, Raúl González Tuñón que La Boca era “lo que resta del color que un día tuvo Buenos Aires”. Colores que le fueron dados por el azar, por la historia y por los artistas que se inspiraron en este barrio de alma inmigrante y pasión deportiva, pero también política, ya que gracias a un grupo de habitantes de La Boca llegó al Congreso Alfredo Palacios, primer diputado socialista del continente. Hoy se podría decir que en La Boca hay más turistas que gente, todos fotografiándose junto a las casas coloridas y los personajes que pueblan las calles, pero basta salirse un poco de la atestada Caminito para volver a descubrir su ritmo de barrio (casi de “república independiente”, como quisieron proclamarla alguna vez allá por 1882). Además de Caminito, también la calle Garibaldi –aquí hay siempre alma italiana– regala color a los paseantes, mientras en la Fundación Proa el arte ocupa un lugar más institucional, con exposiciones y muestras temporarias. Una proa que mira hacia el viejo puerto y el Riachuelo, que se divisan desde la terraza del primer piso (mejor mirarlos desde aquí y no desde el pintoresco puente, donde más de un turista tuvo sorpresas desagradables con “amigos de lo ajeno”). Y a un paso está la Vuelta de Rocha, donde alguna vez Guillermo Brown estableció parte de su flota (de paso hay que visitar Casa Amarilla, réplica de la que fue su casa). Tiempos viejos, pero que en La Boca parecen tangibles y cercanos, como sucede con las obras de Quinquela en el Museo de Bellas Artes, que además de sus identificables imágenes de barcos y puertos exhibe obras de Berni, de De la Cárcova, de Spilimbergo y otros artistas. Un pedacito de corazón marinero late, además, en la colección de mascarones de proa del Museo. Y para despedirse con un poco de poesía, recuerda Alvaro Abós en sus paseos literarios por Buenos Aires que a las peñas artísticas boquenses (en particular la Agrupación de Artes y Letras Impulso) solía asistir Antonio Porchia, un inmigrante calabrés devenido en tipógrafo y poeta, que en 1943 hizo publicar un volumen de aforismos, las Voces, destinado a impresionar por su concisión y potencia a escritores tan diversos como André Breton, Henry Miller o Alejandra Pizarnik.

EUROPA EN EL RIO DE LA PLATA ¿Se parece Buenos Aires a París? ¿Se parece a Madrid? Puede ser, al menos así queremos creerlo los porteños, pero no es en La Boca donde hay que buscar la semejanza (y si se quiere seguir encontrándola, habría que impedir la destrucción sistemática de los petit–hotel que alguna vez caracterizaron a la ciudad y que hoy caen para convertirse en torres desangeladas). Los ribetes madrileños, se sabe, hay que buscarlos a la vera de la Avenida de Mayo, donde desde hace más de un siglo se levanta el Tortoni –cuenta la leyenda que Luigi Pirandello asistió allí a una presentación de Carlos Gardel– y donde se afincó Federico García Lorca durante su estadía porteña, en el Hotel Castelar, que conserva aún recuerdos del escritor. Uno de los hitos de la avenida, sin embargo, es más italiano que español: se trata del Palacio Barolo, curiosamente construido siguiendo una estructura inspirada en la Divina Comedia dantesca.

En cuanto a la Buenos Aires afrancesada, que se concentra sobre todo en las mansiones de la Recoleta, se encuentra dispersa también un poco por todas partes: sólo hay que prestar atención para encontrarla también en lugares inesperados, como en el salón de actos del Colegio Nacional de Buenos Aires, de juveniliana memoria, inspirado en la sala principal de la Opéra Garnier de París, o en el frente de la ex Ferretería Hirsch, cuya estructura fue realizada en la fábrica de Gustave Eiffel. No menos curioso es el origen de un edificio situado en Perú y Belgrano, el “Edificio Otto Wulf” o “Edificio de la Virreina”, que fuera levantado entre 1912 y 1914 como sede de la legación imperial austro-húngara. Inspirado en el Jugendstil propio de la Viena de principios del siglo XX, sobresalen sobre los techos de Montserrat sus dos cúpulas, una que representa al emperador Francisco José y otra, más baja, que representa a su esposa Elisabeth de Baviera, la emperatriz Sissi.

Pero Buenos Aires, se sabe, se niega a identificarse con un solo origen: lo suyo es cierto eclecticismo, cuando no la anarquía. Por eso, para ver casi todo de una vez, hay que darse una vuelta por el vistoso edificio de Aguas de la Avenida Córdoba, construido a fines del siglo XIX sobre el proyecto de un estudio inglés dirigido por un sueco, donde se mezclan los techos de pizarra francesa con decoraciones de cerámica importada de Inglaterra –decenas de miles de pequeñas piezas ensambladas en las cuatro fachadas– y mosaicos, esmaltes y vitrales de inspiración italiana.

Por último, el gigantesco crisol que fue el Río de la Plata tiene reflejo también en iglesias de varias ramas que se encuentran en la ciudad: entre ellas la Iglesia Dinamarquesa de San Telmo, con su rara fachada neogótica, la Iglesia Ortodoxa Rusa de Parque Lezama, con sus cúpulas acebolladas de un visible color turquesa, la Iglesia Presbiteriana San Andrés, fundada por los escoceses y hoy situada en Avenida Belgrano, y la Catedral Anglicana del microcentro, en la calle 25 de Mayo, la antigua “calle del pecado” (no es difícil imaginar por qué, dada la cercanía del puerto).

ALGO DE HISTORIA A Buenos Aires no le gusta mucho conservar huellas de los protagonistas de su historia, por eso las que quedan son casi rarezas: la Casa de Liniers, donde vivió el penúltimo virrey del Río de la Plata y donde se firmó la rendición inglesa tras la invasión de 1806; la Casa de Rivadavia, donde nació en 1870 quien sería el primer presidente (y también el primer endeudador, con el empréstito a los Baring Brothers que llevó ochenta años de pagos); los Altos de Ezcurra, donde pasó sus últimas horas Manuelita Rosas antes de partir con su padre rumbo a Gran Bretaña; la Casa de Esteban de Luca, por donde pasaron los hombres que impulsaron la Revolución de Mayo.

Además de las iglesias más antiguas de Buenos Aires, que se concentran en San Telmo –la de San Ignacio, la de San Pedro Telmo– la mirada hacia el pasado se concentra en el Museo Histórico Nacional, recientemente triste objeto de las crónicas por la escasa seguridad con que se custodian sus bienes. El Museo merece algo más que la tradicional visita escolar: en el edificio de Parque Lezama, un cuidado ejemplo de arquitectura italiana, se traza la historia de la Argentina desde tiempos precolombinos hasta mediados del siglo XIX, con especial detenimiento en las luchas que opusieron a unitarios y federales y el nacimiento de la Argentina actual. Un sector especial se dedica también a José de San Martín y las luchas por la independencia.

Y quien quiera ahondar aún más en la historia porteña puede internarse en los túneles y subsuelos de Buenos Aires, objeto de toda clase de leyendas a lo largo de los siglos, y que de vez en cuando, a veces buscados y a veces por azar, van sacando a la luz algunos de sus secretos. Están los de la Manzana de las Luces, y otros menos conocidos: bajo la tanguería Michelangelo, por ejemplo, se encuentran los restos de un almacén colonial, y en el Zanjón de Granados, en San Telmo, se hallaron numerosos túneles, arcos, aljibes y paredes del lugar donde algunos sitúan la primera fundación de Buenos Aires.

SAN JUAN Y BOEDO Tiempo atrás, el paisaje de Boedo empezó a incorporar lo que era hasta entonces una rara avis en el contexto barrial de casas bajas donde no faltan las calles empedradas y las esquinas salidas tal cual de una foto de 1900: los extranjeros. Incluyendo los ilustres, como el escritor inglés Julian Barnes y Mario Vargas Llosa, que hace pocas semanas fueron llevados en procesión a visitar la biblioteca Miguel Cané, aquella donde trabajó un joven Jorge Luis Borges, y luego a desayunar en el Café Margot, tradicional esquina de Boedo y el Pasaje San Ignacio. El mismo recorrido hacen otros curiosos que bajan por Boedo desde Independencia –donde la Galería del Tango concentra a los fanáticos del 2x4 en las milongas del sábado a la noche– hacia San Juan, la esquina inmortalizada por “Sur”, bautizada Homero Manzi, con su bar de los de antes ahora renovado y convertido en tanguería con cena-show incluida. Pero antes están Pan y Arte, un restaurante con teatro incluido, especializado en gastronomía mendocina, y el Museo Monte de Piedad, que evoca la historia del Banco Ciudad e incluye una réplica del histórico café donde se juntaba, décadas atrás, el Grupo de Boedo. Estos lugares tuvieron el honor de compartir no sólo la calle que los alberga, sino un lugar en las páginas del New York Times, que recientemente constataba el renacimiento del Boedo bohemio. Y hasta recomendaba irse un poco más al sur todavía, pasando San Juan, donde las casas especializadas en cueros ofrecen toda clase de insólitos materiales para decoración, materia prima del nuevo diseño que luego se luce en los múltiples Palermos Soho, Hollywood y Queens que supo dar a luz Buenos Aires.

  

22/04/08 - Publicado en Página 12


Turismo en subte

Hay muchas maneras de recorrer Buenos Aires. El cliché indica que los turistas se moverán en minibuses contratados por empresas de turismo receptivo, o a lo sumo en taxi. Pero hay otras formas de moverse por la ciudad, si se cuenta con más tiempo. Una buena opción para sentir el pulso urbano es camuflarse con los porteños y atravesar la capital como lo hacen ellos: por sus entrañas.

El subte porteño no tiene el alcance del neoyorquino, el londinense o el mexicano, pero se defiende. Fue inaugurado en 1913, y en el mismo acto convirtió a Buenos Aires en la ciudad más moderna de Hispanoamérica. Sus seis líneas –incluyendo la flamante línea H– fueron creadas en orden alfabético, de modo que allí donde todas se cruzan, la A es la que permanece más cerca de la superficie. Permiten recorrer todo el centro y acercan sensiblemente a otros circuitos de interés como La Boca, San Telmo y Palermo.

Más allá de su practicidad, el subte es un viaje en sí mismo. Escondidas entre los apurones cotidianos, hay más de 400 obras de arte en toda la red, entre murales de importantes artistas, cerámicos y vitrales. La antigua línea A conserva su encanto de Belle Epoque en bamboleantes vagones de madera, que incluyen hasta espejos. Las otras son más modernas; las estaciones más nuevas, como las de la línea D de Olleros a Juramento y la B desde Tronador, son espacios enormes e imponentes con información acerca de la historia del barrio. La estación Tronador exhibe además los restos de tres gliptodontes encontrados durante la excavación.

La H, recién inaugurada, se conoce también como “Paseo del tango”. Sus primeras cinco estaciones, desde Pompeya hasta Once, reúnen murales que homenajean a próceres de la música ciudadana, desde Francisco Canaro hasta Azucena Maizani, de Julio De Caro hasta Osvaldo Fresedo. Las obras fueron pintadas por importantes artistas contemporáneos: Hermenegildo Sábat, su hijo Alfredo Sábat, Carlos Nine y Oscar Grillo.

La vida bajo la tierra no es la misma que arriba. En los túneles que unen las estaciones más céntricas, alrededor del Obelisco, es muy frecuente encontrar músicos que ofrecen su arte “a la gorra”. Una leyenda urbana cuenta que el cantante guatemalteco Ricardo Arjona comenzó su carrera en los subtes porteños. También es posible encontrar músicos, e incluso actores, que suban a los vagones a representar lo suyo por un aplauso o unas monedas.

Eso sí: para disfrutar el subte es importante evitar las horas pico, entre las 8 y las 10 y entre las 17 y las 20. Quien desafíe este consejo conocerá gente, mucha gente.

 

16/04/08 - Publicado en Clarin.com


Sierras, campo y playas amplias

Poco conocida en medio de las promocionadas Tandil, Miramar y Necochea, Lobería sorprende con variadas opciones de aventura. La ciudad emerge en el paisaje rural de la pampa bonaerense, matizado por sierras que solazan la vista junto a la ruta 227, lomadas y barrancas al borde del río Quequén.

Además, 55 km al sur del casco urbano, el balneario Arenas Verdes es una amplia franja de médanos, playa y vegetación agreste, salpicada por las gigantescas olas del mar. Una atracción para los amantes del surf, el sandboard, el mountain bike y los safaris fotográficos. También hay pique de corvina, mero y gatuso desde la orilla y salmón y pejerrey mediante salidas embarcadas. A su vez, el río es pródigo en pejerreyes, lisas y truchas arcoiris y se presta para navegar en kayak y canoa. En la ciudad se desarrolla un recorrido turístico, con visitas a productores de frambuesas y miel, tambos, artesanos y museos.

Cómo llegar. De Bs. As., 470 km por Autopista a Cañuelas (peaje, $ 0,80)y rutas 3 h/Las Flores (peaje, $ 2,80), 30 h/Tandil, 226 (peaje, $ 1,30) y 227. Bus semicama Río Paraná d/Retiro (7 hs. 30'), $ 66; también llegan Parque y Plusmar.Dónde alojarse. Habitación doble, desayuno, cochera y TV cable en hotel El Ciervo, $ 98; suite, $ 122; un día y una noche por persona, pensión completa, gaseosas, pesca, kayak, caballos y bicicletas en estancia Los Moros (a 7 km de Arenas Verdes hacia Miramar), $ 500.

 

03/04/08 - Publicado en Clarin.com


Abrió una tanguería para turistas donde funcionaba el cine Metro

En la marquesina de Cerrito 570, donde solía estar el tradicional cine Metro, ya no se anuncian los estrenos de cada semana. Pero en Tango Porteño, el nuevo teatro-restorán que hoy ocupa su lugar, los nostálgicos todavía pueden encontrar algunos signos de épocas pasadas. El escenario, que fue ampliado, conserva el telón original de terciopelo bordó, especialmente restaurado para el nuevo proyecto.

En el hall del edificio hay un óleo de más de cinco metros de largo en el que se ven el obelisco, guitarras, bandoneones y muchas figuras de la historia tanguera. Debajo, varias recepcionistas sonrientes, vestidas con trajecitos y galeras plateadas, reciben a los visitantes que se acercan a Tango Porteño, que abrió sus puertas el 14 de marzo pasado y se suma de este modo al creciente desarrollo del turismo en la Ciudad.

Juan Fabbri, uno de los socios de la empresa y productor ejecutivo del espectáculo que se presenta allí, cuenta: "Es un concepto de teatro-restorán. La gente viene a cenar al teatro. El espectáculo no es un show de tango tradicional, sino una comedia musical con una trama, que dura una hora y media". El lugar, que abre de lunes a lunes y tiene capacidad para 1.100 personas, ofrece una cena y luego un espectáculo, o bien la opción de asistir únicamente al show. El precio de las entradas varía entre los $ 200 y $ 500.

Tango Porteño es de los mismos dueños que tienen la Esquina Carlos Gardel, un concurrido lugar que recibe, en promedio, 450 turistas por noche. "En Tango Porteño trabajamos con operadores turísticos, hoteles y ferias de turismo internacional, con la misma estructura montada desde hace siete años para comercializar la cena show en la Esquina Carlos Gardel", explica Fabbri. Luego de más de seis meses de obras de remodelación y una inversión de 10 millones de pesos, Tango Porteño ya abrió sus puertas al público local e internacional, aunque aún no se realizó la inauguración oficial, programada para mayo. "Será un evento a beneficio de alguna institución u hospital dedicado a los niños, pero todavía no está confirmada la fecha", explica Fabbri.

El tradicional cine porteño es ahora un recuerdo. El primer piso, donde antes estaba el pullman, se transformó en el Salón Platino, un espacio desde el que se puede ver el espectáculo, pero que también funciona como un salón independiente para eventos, con capacidad para 250 personas. Y la parte de arriba del edificio fue adquirida por la cadena hotelera española NH, que abrirá allí un hotel. Así, el Metro se transformará en poco tiempo en un renovado complejo enteramente destinado al turismo, a metros del Obelisco
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22/02/08 - Publicado en Clarin.com


El 2007 cerró con un récord de turistas extranjeros en Buenos Aires

En San Telmo escudriñan hasta el último rincón de los anticuarios con el sueño de llevarse a precio de baratija algún objeto único. En Puerto Madero disfrutan de la gastronomía internacional y pasean en paz por el barrio "más seguro" de la Ciudad. También se quedan admirados por el estilo academicista francés que domina los edificios de la Recoleta. Y en Palermo consumen lo más destacado del diseño local. En todos los rincones de la Ciudad los porteños se topan con turistas que hablan un castellano con otros acentos o, a veces, balbuceante. Y los números lo confirman: según una proyección del flamante Ente Buenos Aires Turismo (ver La nueva...), cuando termine el año habrán visitado la Ciudad 2.300.000 turistas extranjeros. Casi 200.000 más que durante 2006. Cada uno habrá gastado $ 517 promedio por día.

Según los especialistas, la Ciudad ya se instaló como un objeto de deseo en el mapa de los turistas, especialmente de los europeos y los estadounidenses, para quienes ha sido un descubrimiento de los últimos años: "La revista especializada Travel & Leisure ya la puso en la hoja de ruta de los viajeros (N. de R: ocupó el segundo lugar de su ranking sobre las diez mejores ciudades para viajar, detrás de Florencia). Hace ya varios años que la prensa extranjera puso su objetivo sobre Buenos Aires", le dijo a Clarín Patricia O'Shea, propietaria del Home Hotel, que en 2006 fue elegido por una prestigiosa revista inglesa de diseño, la Wallpaper, como el mejor hotel nuevo en el mundo. Y el diario The New York Times le recomendó a sus lectores conocer Buenos Aires con el título: "Por qué ir ahora".

Al fenómeno se suman los cru ceros de lujo que desembarcarán en el puerto de Buenos Aires. Se prevé que para cuando concluya la temporada de verano llegarán 99 barcos que traerán 140.000 turistas. Este fin de semana arribaron cuatro cruceros. Dos llegaron el sábado y ayer a las 8 desembarcaron del Vistamar 320 turistas y otros 1.800 del Splendour of the Seas, uno de los barcos más grandes del mundo, con 264 metros de eslora, que a las 21 partió hacia Montevideo.

Los turistas tienen muy claras sus preferencias. Eligen Buenos Aires por su gastronomía, los paseos de compras, los espectáculos de tango y el fútbol, los city tours y las discos. Y claro, porque el cambio los beneficia. "Desde 2003 Buenos Aires ha mantenido un crecimiento sostenido en la consideración de los extranjeros. Y terminó por afirmarse como destino en 2005", opina Patricia Rault, gerente de relaciones públicas del Sofitel. Según la encuesta de turismo internacional elaborada por el Ente (antes por la Subsecretaría de Turismo porteña) en 2005 ingresaron a la Ciudad 1.834.203 turistas; en 2006 fueron 2.110.088; y en 2007 se prevé que serán 2.300.000.

"Lo primero que quiere comer un turista es carne, sin dudas. Luego continúan testeando otros sabores: comida india, armenia, tailandesa, japonesa, peruana. Tienen un paladar sofisticado y según mi experiencia se van plenamente satisfechos de Buenos Aires", opina Patricia O'Shea.

Según las cifras que difundió el Ente Buenos Aires Turismo, los extranjeros permanecen en la Ciudad un promedio de una semana. Y prefieren los hoteles de cuatro y cinco estrellas. Para las fiestas de Navidad y Fin de Año los hoteles registran un 80% de reservas: "Son niveles muy altos y en parte tienen que ver con que la Ciudad, más allá de las fiestas, logró desestacionalizar su oferta. Nuestro objetivo es que el turismo en Buenos Aires crezca a un nivel de un 7% anual", le dijo a Clarín Hernán Lombardi, flamante ministro de Cultura y Turismo y presidente del Ente
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14/02/08 - Publicado en Clarin.com


San Telmo, al ritmo de 700 tambores

El ritmo de 700 tambores ayer se apoderó de San Telmo, como en aquellos tiempos de la Colonia en que la mitad de la población del barrio era de raza negra. En una tarde templada y hasta bien entrada la noche, 21 comparsas protagonizaron la Segunda Llamada de Candombe Tambores del Mercosur. Entre enormes banderas de colores, mujeres vestidas a la usanza de las esclavas y hombres con levitas brillantes, la procesión recorrió ocho cuadras entre Defensa y pasaje San Lorenzo y el Parque Lezama.

Ante la mirada de cientos de curiosos, desfilaron comparsas de toda la ciudad, La Plata, Ensenada, Morón, Córdoba y Concordia. La más numerosa fue La Candela de San Telmo, con 75 integrantes y muchos entusiastas del público que los siguieron sumándose al baile. "No será como en Montevideo, pero no esta nada mal", aprobó Guillermo (36), que como uruguayo de ley se acercó abrazado a su mate.

También llamó la atención Iyá Kereré, de Parque Patricios, formada por 35 mujeres. Y la primera comparsa argentino-uruguaya, La Chilinga-La Cuerda del Buceo, con sus 30 músicos.

Antes de desfilar, los percusionistas compartieron el ritual de templar sus tambores. Sobre el Pasaje San Lorenzo armaron fogatas y dispusieron sus instrumentos alrededor. "Así se va calentando el cuero de las lonjas o parches de los tambores. Cada tanto los vamos tocando hasta llegar al sonido adecuado", explicó Fernando Miranda Vieira, de Lonjas de San Telmo.

Después, de a una, las comparsas iban saliendo por la calle Defensa. Curiosamente, muy cerca del punto de partida, en Chile al 300, en 1820 los negros de la nación Cambundá solían organizar sus bailes. Ayer, tras bailar durante una hora sin parar, las comparsas llegaban a otro lugar con tradición afro: el Parque Lezama. En la época colonial allí estaba el mercado donde los franceses vendían a los africanos como esclavos.

La llamada fue organizada por el Ministerio de Cultura porteño en el marco de "Cultura Mercosur al sur de la Ciudad", que también incluyó el Encuentro Teatral Tres Ciudades, en el Centro Cultural Plaza Defensa, y el Festival de Música Continental, en el Centro Cultural del Sur. "La idea es reflejar la diversidad del Mercosur a través de la cultura afro, que hoy no tiene tanta presencia pero sí está viva en el candombe", contó Bethania Aprile, directora de Promoción Cultural.

 

09/02/08 - Publicado en Clarin.com


Cada vez más barcos de lujo eligen pasar por Buenos Aires

El crecimiento de la actividad de los cruceros va a un ritmo similar al de todo el turismo en Capital.

Las temporadas de cruceros empiezan en octubre y duran hasta marzo, con picos en diciembre y enero. Para tener una noción del crecimiento, en la de 2004-2005 arribaron a Buenos Aires 54 barcos. En la siguiente, ya fueron 73. En la 2006-2007, llegaron 90. Y para la actual se esperan 99. Es decir que se pasará de 130.000 a 140.000 turistas en un año.

Eso no es todo: la Administración General de Puertos, que trabaja con dos años de anticipación, ya sabe que en 2009 llegarán 120 cruceros. De hecho, hay compañías que están considerando traer más barcos de los que operan en Europa para sumarlos al circuito sudamericano.

Se trata de barcos que, sin llegar a ser lujosos, ofrecen servicios de muy alto nivel. El MSC Sinfonía, por ejemplo, cuenta con dos piletas, spa, discoteca, canchas de tenis, básquet y fútbol, casino y varios restoranes y bares, más un servicio de hotelería cinco estrellas, con más de 770 camarotes y 13 pisos. Pero el más gigante es el Infinity, de la empresa Celebrity, que mide 294 metros de largo.

Los cruceros hacen dos tipos de viaje. Algunos pasan por Buenos Aires sólo como una escala, es decir que sus pasajeros pasan el día y nuevamente parten. Pero otros la tienen como terminal, para salir o llegar de viajes que conectan con Punta del Este, Río de Janeiro, Buzios y otros destinos del sur de Brasil, con paquetes de ocho o nueve noches a bordo. También hay otros barcos que parten hacia Puerto Madryn, las islas Malvinas, el estrecho de Magallanes y el sur de Chile, en viajes de dos semanas.

En definitiva, los cruceros contribuyen con su parte al crecimiento exponencial del turismo en Buenos Aires desde la devaluación. Según el Gobierno porteño, 2007 cerró con un nuevo récord de turistas: llegaron 2.300.000 en el año, unos 200.000 más que en 2006. El 40% arribó desde países limítrofes, un 27% del resto de América, y un 22,5% desde Europa.

La relevancia económica es sustancial: cada turista gasta, en promedio, 517 dólares por día, incluyendo la hotelería. De hecho, el turismo es la mayor fuente de divisas de la economía porteña.

Tango, gastronomía, vida nocturna, cultura y, sobre todo, bajos precios. Estos son los principales motivos que atraen a los turistas. No por nada hace varios años que Buenos Aires viene figurando bien arriba en los ranking de recomendaciones de las revistas especializadas en turismo.

 

05/02/08 - Publicado en Lanacion.com


Los estudiantes extranjeros se dejan cautivar por Buenos Aires

Ellos no vienen a la Argentina para que los taxistas descubran su tonada particular y los "paseen" por media ciudad, ni para que en las ferias quieran venderles todo más caro, ni para comprarse ropa y regalos favorecidos por el cambio. Ellos, estudiantes extranjeros, son quienes llegan a conocer más de Buenos Aires que los argentinos mismos. Tienen tiempo y ganas. La unión perfecta para conocer la cultura más particular en esta ciudad sin límites.

Mientras miles de personas se alegran por dejar este verano sus trabajos o estudios en Buenos Aires, otros miles de turistas extranjeros vienen a conocer y estudiar su historia, su idioma y sus calles.

"Buenos Aires es una gran galería de arte, porque con sólo caminar por los diferentes barrios uno siente que conoce distintas arquitecturas e historias y siempre en el aire está la estela del perfume porteño", dijo Stefan Kohaer, un vienés que estudia y trabaja en Buenos Aires. Como él, muchos otros de más de 23.000 estudiantes se deciden por esta ciudad debido a la variada oferta cultural que presenta.

Hay muchos turistas que llegan después de embarcarse en un viaje sudamericano con el afán de involucrarse en este Sur que creen más revolucionario y pasional. Otros se revolucionan a sí mismos en la empresa de lograr hablar nuestro rico y vastísimo idioma. Muchos sólo vienen por turismo comercial y un buen bife de chorizo con papas fritas.

Para los primeros, que añoran conocer a fondo esta ciudad tan mística y cosmopolita, se abre un abanico repleto de colores y opciones.

"Para los que no entendemos mucho el idioma, el solo hecho de conocer los barrios, escuchar su música o ver su gente ya es un gran tour cultural", dijo Juliana Infurnia, una brasileña en busca de conocer más sobre los argentinos.

"En Europa todo es perfeccionismo, en cambio aquí la gente es más libre y fresca. Se dejan llevar más por las pasiones que por la razón", dijo Pierre Samuel Blanchard, un pianista francés que prefirió vivir en el sur del continente americano para aprender de nuestra cultura y poder sumarlo a su música.

"El Barrio Chino, el tango en La Boca y San Telmo, el museo Xul Solar y el de Evita, Recoleta y Palermo. Todo es parte de Buenos Aires y todo es muy interesante a nivel cultural", dijo la alemana Lisa Mack.

Dania Gabriel es jordana y su marido, estadounidense. Viven en Buenos Aires y además de continuar estudios a distancia aprenden español y costumbres argentinas en un solo paso. "Slower, please", dice Dania, pidiendo que le hablen más lento, antes de animarse a decir: "Buenos Aires es hermoso, es moderno y viejo a la vez; tiene una gran cultura".

Muchos turistas averiguan en su vida porteña cuanto programa cultural gratuito exista: "Venir de afuera no quiere decir que tengamos para gastar mucho dinero. Averiguo los programas culturales que ofrece el gobierno y al Malba, por ejemplo, vamos los miércoles, que es gratis", dijo Víctor Muvdi, un colombiano que estudia medicina en esta ciudad.

Todos los hostels de Buenos Aires están repletos de extranjeros de todos los continentes que vienen a estudiar carreras universitarias, a hacer intercambios y a estudiar español. Viven por varios meses y comparten cuartos, gastos y experiencia.

"Solíamos ir a hoteles, pero nos dimos cuenta de que ir a hostels, donde todos estamos en la misma condición, era mejor, porque siempre hay gente que sabe adónde ir y qué hacer", dijo Paola Hurtado, una peruana que recorre Buenos Aires con la naturalidad de un porteño.

Libros y choripán

Una clásica choripaneada también es un hecho cultural. Las reglas de la academia donde los extranjeros estudian son simples: todo en español y cada cosa por su nombre. Hablan de cortes de carne, viajes, tareas y estudios. "Me siento muy cómoda y me divierto mucho aprendiendo el idioma de este modo, porque aprendemos las costumbres argentinas", dijo Marina Morgan, una australiana que vive en medio de estos aires buenos.

San Telmo es uno de los barrios preferidos. El tango es el comodín y el as del mazo en las opciones culturales. Todo está unido. En los hostels y en las mismas academias de español los estudiantes pueden ser también aprendices de Gardel, mientras practican el corte, la refilada y la tijera.

Bicicletas en fila india recorren de "pe a pa" la ciudad. Circuitos guiados en español, con profesores especializados en espacios porteños, historia... "Conocer la ciudad pedaleando es fantástico. Cada curiosidad que tengo la pregunto en castellano y me encuentro sabiendo más de los porteños y del idioma", dijo Mandy Raasch, estudiante alemana.

Amy es inglesa y junto con su novio, Alex, estudian en su país la historia de América latina. Después de aprender nuestro idioma, descubrieron aquí un mundo cultural único: "Buenos Aires tiene de todo un poco y más. Su gente, sus ideas, su arte, va de lo más fino a lo más popular, y eso es encantador", dijo Alex.

Personas van y vienen por la calle Perú: vendedores ambulantes, peatones apurados que salen y entran en el subte, y en la esquina, una confitería histórica. En London City, Julio Cortázar escribió su novela Los premios, y en ella aparece una descripción exacta del lugar, de la gente y del movimiento de aquel presente. Alex es inglés y Ariana Souza, brasileña. Comparten su clase de español en ese café, sentados repasan los detalles de la novela y al mismo tiempo toman un cortado y comentan sus sensaciones. Se sienten como Cortázar y olvidan que están en clase.

Buenos Aires es un mundo, y del mundo lo vienen a conocer. Los estudiantes extranjeros conocen sus secretos y sus mejores tesoros, demandan cultura y en cada calle o vuelta de esquina hay algo que define lo porteño. Mi Buenos Aires querido ya es querido por muchos, y su magia queda intacta para disfrutar, a cualquier hora, cualquier día, en cualquier lugar.

 

23/01/08 - Publicado en Clarin.com


Este año, unos 25.000 extranjeros vinieron a estudiar español al país 

Ya son 400 los millones de personas en el mundo que hablan español. Esta lengua, además, es la segunda en comunicación internacional después del inglés. Un relevamiento reciente revela que en 2007 vinieron a estudiarla al país más de 25.000 extranjeros. La cifra representa un aumento del 50% respecto a los 17.000 estudiantes del año pasado.

El Español Lengua Extranjera (ELE) es una actividad en plena expansión en la Argentina. Según los informes de la Dirección General de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina y la Asociación Argentina de Docentes de Español (AADE) hubo un índice de crecimiento sostenido anual del 25% entre 2004 y 2006. En los avances preliminares del Relevamiento ELE 2007 (se conocerá en marzo), aparece un aumento aún mayor que va del 40 al 50%: en 2006 fueron unos 17.000 estudiantes.

Un trabajo entre la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina y la Asociación Argentina de Docentes de Español buscó conocer el perfil de los estudiantes que vinieron este año al país.

Joven universitario (18%): estudia en planes de intercambios universitarios a través de convenios con universidades argentinas y extranjeras. Muchos, en centros privados o universidades. Tienen entre 18 y 24 años y un perfil de consumo que se adapta al de los alumnos locales. La oferta argentina los atrae por la diversidad cultural, la movida nocturna y el nivel de los docentes. Gastan a la semana entre $500 y $600 (incluye el curso y alojamiento). Al comienzo, toman un promedio de cuatro horas diarias de clase en grupos, y luego unas dos horas tres días a la semana. Viven en residencias universitarias, casas de familia o departamentos compartidos con estudiantes de otras nacionalidades. Las estadías varían entre uno y seis meses. El grado de satisfacción con el país y los cursos son muy altos y es la primera vez que estudian Español en el país.

Joven profesional (25%): estudia por motivos laborales y tienen entre 25 y 40 años. Quieren el Español para mejorar sus posibilidades laborales. El 75 % son hombres. Cursan unas dos horas diarias, o dos horas tres veces por semana, con profesores particulares que a veces van a las empresas o a sus domicilios. El 80 % vuelve a sus países y se queda entre una y cuatro semanas. El otro 20 % toma clases porque reside en el país y trabaja en empresas multinacionales. Aprende Español en horas extra laborales. Las estadías se prolongan hasta dos años. Su nivel de satisfacción con el país es alto tanto como con los cursos de Español.

Jóvenes: estudian español por motivos complementarios a un proyecto de otra índole (48%). Tienen entre 21 y 40 años y están en su año sabático o en largas vacaciones luego de cambiar de empleo. Estudian mientras lo alternan con su proyecto turístico que suele incluir otros países latinoamericanos. Aprenden esta lengua para desenvolverse en su estadía y continuar viaje. Tienen otras motivaciones como bailar tango o deportes. Suelen quedarse un mes en promedio y gastan unos $1.000 por semana porque suman otras actividades. Toman cursos intensivos cortos en centros privados, en clases grupales. Viven en hostales, casas de familia u hoteles de bajo costo. El grado de satisfacción es muy alto. Se quedan cerca de un año.

Otros (9%): Alumnos de escuela primaria y secundaria: son hijos de funcionarios, diplomáticos o trabajadores que estudian español en colegios internacionales. Los que van a escuelas del sistema educativo nacional, toman clases extracurriculares con profesores particulares. Tercera edad: son jubilados que alternan el tiempo libre con viajes o estudios de idiomas. Se alojan en hoteles de categoría o en departamentos de alquiler temporario. Gastan más de $1.000 semanales. Toman clases de español dos horas diarias en institutos privados. Su estadía va de 15 días a dos meses. Tienen alto nivel de satisfacción con el país y los cursos de Español.
 
Clases de Español para extranjeros en Buenos Aires


STUDENTS' TESTIMONIALS - August 2008
Matthew Farrar - England

I can recommend these guys to anyone who wants to learn in the city, great staff, great location and brilliant teachers! Gracias por todo B.A. Plus.

Melissa Davis - England

I thoroughly enjoyed my experience of learning Spanish at B.A. Plus. My one week here went so fast and although I feel have learnt a lot, I wish I could continue for longer. The staff are very friendly and so helpful, thank you for everything!

Philipp Seibert - Germany

Muchas gracias, especialmente a mi profesora. Me gustò mucho visitar B.A. Plus y tenía siempre ganas para venir acá. Mi tiempo acá pasó re-rápido. Muchas gracias a todos.

Karine Rocamora - France

Era un placer venir a seguir clases aquí. Muchas gracias por todo, y sobretodo por la paciencia de los profesores...

Kelly Kalitsis - Canada

I had a great week with my teacher and kick-started my Spanish conversation. A great experience.

Nadine Ketel - Netherlands

Muchas, muchas gracias a B.A. Plus y a mi profesora con superpoderes. Aprendí mucho sobre la política argentina en estos tiempos en los que mucho pasa acá. Gracias por la ayuda que me dieron. ¡Tuve mucha suerte con la escuela que elegí! ¡Besos!

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